12.02.10

Diccionario rojo para educar a la Juventud Comunista Combatiendo por Colombia Socialista by Potra y Pony

Palabra del día:

Mamerto, del latín mamertus (adj. ma-mer-tus). Define al sujeto como gran mamador de vergas comunistas. Es acuñado en todo el mundo para definir a una persona que ama el pueblo, vive por el pueblo, se cree el Che Guevara y vive refiriéndose a Estados Unidos como el Imperio Yankee. En sus momentos de ocio sufre porque no sabe si leer Marx o ver Jersey Shore. Se refiere a su familia como su prole y gusta de decirle a sus amigos camaradas o compañeros.

Traducción:

Ingles: Mamert

Francés: Mamertois

Italiano: Mamertti

Portugues: Mamerthino

Alemán: Marxmarx

Norguego: Ængelsdickføck

Ejemplo:

Eu voce a mamerthino?

12.02.10

Debate entre decir “Afrocolombiano” o “negro” by Pony

Objetivo:

Este es un estudio MUY serio e importante que cuestiona si es políticamente incorrecto referirse a una persona de raza negra como: “un negro/una negra”, y si es vital que esta palabra sea reemplazada por “afrocolombiano/afrocolombiana”.

Problema:

Actualmente, muchas personas consideran que las personas negras no deben ser llamadas como tal, sino que por el contrario deben ser llamadas afrocolombianas. Este se ha convertido en un tema controversial entre los tropipops, los mamertos y los hippies, porque no tienen nada más que hacer. El Ministerio de Cultura, por ejemplo, celebra el día de la afrocolombianidad, pero ¿Es de vital importancia reemplazar la palabra “negro” en todo momento, contexto y oración de la vida cotidiana? ¿Frases célebres como “el que no come negro no va al cielo” deben ser reemplazadas por “el que no come afrocolombiano no va al cielo”? ¿A su amigo negro ya no debe decirle “negro” sino “afrodaniel”? La sociedad posmoderna, todo el día pierde el tiempo pensando en como referirse correctamente a las “menorías”, lo cuál es más racista ya que todo el tiempo tiene la necesidad de diferenciar. Este estudio, MUY serio, busca definir si las personas negras de Colombia realmente desean ser llamadas afrocolombianas en todos los contextos de su vida.

Plan de investigación:

Este estudio pretende encuestar a 1000 afrocolombianos en la ciudad de Bogotá, Colombia, en el barrio Rosales. La muestra incluye hombres y mujeres entre los 0-100 años de edad. Esta encuesta será realizada para ver cómo se comporta este segmento de la población en torno a la importancia de la raza y definir si realmente hay que empezar a reemplazar la palabra “negro” por “afrocolombiano”.

Encuesta:

1.    ¿Es usted Afrocolombiano o negro? afrocolombiano____ negro_____

2.    ¿Le parece estúpida esta encuesta? si_____ no_____

3.    ¿Le parece estúpido que haya que decirle afrocolombiano en vez de negro? si______ no______

4.    Cuando sus amigos le dicen de apodo “negro/a” usted cree que es

a. De cariño     b. De racistas   c. Porque lo odian

5. Si su novia decide ponerle un apodo, cuál de estos prefiere

      a.Afromiamor       b.Mi chocosito/a     c.Mi NegritoA

6. ¿A usted le gusta el rap o cree que lo han estereotipado los medios de comunicación?

a. me gusta el rap      b. Me han estereotipado 

7. Es usted cantante de reggaeton si_____ no_______

8. ¿Que opina de las personas blancas que quieren cantar como negras?

a. se ven retrasadas mentales b. Se ven retrasadas mentales c. Se ven retrasadas mentales

9. ¿Usted se siente triste/deprimido cuando le dicen negro en vez de afrocolmbiano? Si_____ no_______

10. Califique a los siguientes afro-personajes según le parezcan influyentes. Ordénelos de 1 a 5 siendo 5 el más importante y 1 el menos.

a. el Tino Asprilla

b. Tiger Woods

c. Nelson Mandela

d. Paula Marcela Moreno

e. La Negra Candela

 

Resultados:

La investigación arrojó los siguientes insights:

-       Los hippies y mamertos, como no tienen nada que hacer sino joder la vida, se sienten realmente ofendidos cuando le dicen negros a los afrocolombianos.

-       A los negros realmente este tema no les importa.

-       La gente es muy estúpida.

-       Usted es una gueva si lee esto.

-       No todos los negros son reggaetoneros, ni raperos.

-       No todos los negros son deportistas.

-       Nadie sabe que Paula Marcela Moreno era la Ministra de Cultura durante el gobierno de Uribe, porque solo se referían a ella como la ministra negra.

-       La verga del Tino Asprilla corrobora el dicho “el que no come negro no va al cielo”, y niega la posibilidad del dicho “el que no come afrocolombiano no va al cielo”.

-       Las personas blancas que quieren cantar como si fueran negras, se ven retrasadas mentales: ej. La Mala Rodriguez, Eminem.

-La negra candela no es negra por lo que no se debe hacer referencia a esta como “la afrocolombiana candela”

Conclusión:

Enserio, por favor dejen de ser tan estúpidos y de armar debates retrasados mentales en torno a la raza, y esas pendejadas.

Gracias.

 

11.28.10

Carta a un viajero by Pony

En serio, ya sabemos que pudiste ir a Europa. No tienes que tomarte una foto en Europa cada vez que cagas, y ponerla en facebook. Gracias

Pony

11.23.10

Bomba Estereo, el primo indígena del tropipop by Pony

(Este artículo es altamente ofensivo y puede herir susceptibilidades, usted podrá odiarme pero a mi no me importa lo que usted piense. Acá se  refleja una opinión personal que no va a cambiar, entonces si tiene algo malo que decir no pierda su tiempo)

La música que se pone “de moda” por estos días en Bogotá es un asco, en especial la música hippie-afro-posmoderna estrato 10 tipo la Mala Rodriguez, Bomba Estereo y Chobquitown. La juventud actual, en el retraso mental colectivo, se ha hecho fan en su feisbuc de este tipo de grupos porque todo lo que pongan en Armando Records, ahora entonces es bueno. ¿Qué es lo que pasa que de un día para  otro a todo el mundo le gusta la música de negros y de indígenas solo porque ahora eso es hipster? A mi no me parece. Pareciera que jugaran a la reparación histórica, y también supongo que me van a querer decir que es políticamente incorrecto decir negros en vez de afrocolombianos, y otras estupideces de ese tipo.

Hay muchas razones para criticar esa música, como por ejemplo sus letras wanna be. En las composiciones musicales de Bomba Estereo, podemos encontrar frases que parecieran escitas por Einstein como “Y si tu no me conoces no me llamo Camila, no me llamo Natalia, ni tampoco Carolina, me llamo Li Saumet de la fiesta soy la dueña”. Tal vez esto se puede explicar diciendo que la que lo escribió fue al parque un día a inspirarse con la naturaleza, pero dejó el cerebro encerrado en la casa.  Una persona como Li Saumet, piensa que por llamarse así es menos tropipop, se equivoca porque nada es más tropipop que Bomba Estereo. Bomba Estereo es un primo indígena de Bonka, y hasta ahí. Comentarios tropipops como: “marica la vergaaa que energía la de Bomba Estereo, los ví en Armando con mis amigos de la U (decir de la u es muy guiso, y aparte supondremos que todos son del Externado y hace 10 minutos gritaban a todo pulmón que Silvestre Dangond era el mejor artista de Colombia, después de Mauricio Palo de Agua)”, comprueban esta teoría.

El problema sin embargo, no se encuentra en la música sino en la sobreactuación, como fenómeno social actual. Todo el mundo recientemente se ha convertido en un “wanna be”, entonces hacen muchas estupideces que reflejen su estilo de vida chocoloco. Hoy en día, en Bogotá, toda la gente ñera cree que por ponerse un sombrero, unos jeans entubados y una leñadora con gafas cuadradas de retrasado e ir a Armando a bailar Bomba Estereo y esas porquerías, entonces deja de llamarse Yovanny, Jerson, Johnny, Paola, Lady, Gina, etc. La verdad es que no, eso no ocurre, porque así usted vaya a una notaría y diga que se quiere llamar Janice Joplin, le juro que usted siempre será Besty Nathalí en su interior.

Lo bueno de este tipo de cosas, es que esto genera una inclusión social muy tropipop. Ya Juan Pa, entonces es amigo de Harrison y sus papás no ven nada extraño en esta amistad, porque tienen mucho en común como sus gustos musicales y sobre todo que ambos son muy alternativos.  Hace unos años sería impensable que el tropipop sería el motor que eliminaría las diferencias entre las clases sociales, sobretodo porque hace unos años por suerte no existía el tropipop. Sin embargo, el tropipop ha mostrado su poder como ente de cambio y de inclusión, lo que lo hace importante. En cuanto a la música, Bomba Estereo me sigue pareciendo una mierda.

Gracias.

11.22.10
“ Extraño los noventas porque uno podía ser políticamente incorrecto y no pasaba nada ”
— Potra
11.22.10

Quién te dijo que eras argentino? by Potra

Argentina: Un país suramericano muy lindo, rico en cultura, con comida deliciosa y gente bonita. Argentina es chévere, si, pero finalmente es igual de precario a cualquier país de Latinoamérica, con problemas sociales, una economía frágil y una generación de jóvenes desesperados porque no ven un futuro promisorio en su tierra; la única diferencia entre argentina y el resto es que la gente tiene un fenotipo europeo y la comida es más “sofisticada” comparada con la gastronomía indígena del continente.  En resumen: son igual de indios brutos a nosotros solo que ellos tienen cara de italianos y nosotros no.

Desde hace algunos años en nuestro país, ha ocurrido una precariedad propia de nuestra cultura, es casi como una necesidad de ridiculizarse a sí mismo, como cuando las “barras bravas” bogotanas cantan en acento argentino. La migración hacia el sur, un fenómeno que ha producido una actitud muy de acá: creerse de otro lado pero al mismo tiempo decir casi como en un comercial de Proexport, que Colombia es lo mejor y que la aman,  frase de amor patrio que normalmente  viene acompañada por un acento argentino falso o por una palabra propia de esa región como “che” o mezclar palabras de aquí y de allá como “che marica” solo para dejarle claro a su interlocutor que el es una persona súper cosmopolita, que ha viajado un resto y que sabe mucho de la cultura europea porque fue seis meses a estudiar diseño a la universidad de Palermo.

No es por ser clasista, pero uno va por Buenos Aires y se encuentra una mano de colombianos sobre todo bogotanos arrancados con pura cara de vivir en algún barrio clase media del occidente de la ciudad, que se fueron buscando el “argentinian dream” y lo único que consiguieron fue ser meseros y sufrir un montón en un país donde las condiciones laborales están casi peor que acá. Los que no están sufriendo por dinero simplemente se dedican a mimetizarse entre la cultura y a aprenderse palabras como “cheto”, “cabeza” o “boludo” en fin a creerse argentinos. Por otro lado está la revelación antropológica que presencian algunas niñas, por ejemplo llegan a Colombia y  dicen: “uy cuando yo viví en argentina (que fueron seis meses) todos los manes churros me caían en los boliches (discotecas)” estos seres aún no se creen el cuento de haber tenido muchas relaciones con hombres apuestos (cosa que es muy fácil, esos argentinos son muy hornis) y además llegan diciendo “si tengo un hijo/a le pongo Facundo o Romina”, no seas bruta niña el apellido Pérez no combina con esos nombres.

No se cuando la gente decidió alabar a este país, la respuesta seria es que allá el estudio es más barato y la gente puede acceder fácilmente a las universidades, pero yo creo que las motivaciones personales van más allá del estudio, yo creo que todo es culpa de Gardel por morirse en Medellín, de verano eterno, soda stereo, el futbol, Batistuta y ahora Messi; en fin es culpa de los medios de comunicación por mostrarnos a nosotros unos indios brutos que hay un lugar en donde la gente luce como los europeos, come como los europeo, pero hablan español, son latinos y no hay que esforzarse para aprender otro idioma ni pedir visa.

Mejor dicho, este fanatismo no es más que una demostración de cómo nosotros los colombianos somos frágiles como nación, de cómo nuestra juventud está llena de gente desesperada, arribista e ignorante, de cómo siempre añoramos ser lo que no somos y de cómo nos dejamos vender un discurso que no existe. Mira no aceptar tu realidad y creerte de otro lado está muy mal, pero si lo vas a hacer aunque sea créete de un lugar de primer mundo, no de un país igual al tuyo.

11.21.10

Del cabello al pelo by Pony

No se en qué momento a alguien se le ocurrió que decir “cabello” para referirse al pelo está bien. Depronto es porque vello y cabello riman y son similares en su textura de vello púbico, pero en ese caso su gramática sería “cavello”. El cavello, por ejemplo, sería un mal día de pelo, es decir, como cuando alguien amanece un día y su pelo se convirtió en un horrible cavello con afro, frizz y todas las cosas negativas que le pueden pasar al pelo. 

El uso de la palabra cabello, para mi es muy miedoso. Me pasan cosas negativas con esa palabra: si conozco a una persona y me dice “ay, que lindo cabello tienes”, instantaneamente la bloqueo y nunca, NUNCA podremos ser amigos. Y no es porque yo sea una mala persona, sino que instantaneamente pienso que comparan mi pelo con una vagina cavelluda.

Muchas veces oigo la palabra cabello, y me siento impotente. Es como una forma institucional y correcta para referirse al pelo en televisión, en comerciales de shampoo, en novelas, etc. Como decir senos en vez de tetas, gluteo en vez de culo, rostro en vez de cara, y cosas de ese estilo. Lo que pasa con estas palabras correctas, es que son muy ñeras. Cuando a mi me hablan de senos, por ejemplo,  me imagino  las tetas de una señora gorda, caídas, llenas de grasa y cavellos en su pezón.

Siempre he pensado que poder pasar de decir cabello a decir pelo, es difícil. Es algo que necesita rehabilitación y que pocos quieren aceptar. El primer paso para decir pelo, y no cabello, es imaginar aquella vagina llena de cavellos. Entender que es una palabra ofensiva, ñera, fea, inmunda y que simplemente debe desaparecer del vocabulario de todas las personas. Hasta la modelo más sensual se ve muy garra en t.v. cuando dice: y mi cabello queda así (y el así suena con un zumbido en la s) sedotso y saludable. Callate. Hasta que no digas pelo tu cavello seguirá siendo un vello púbico largo y grueso en mi imaginario.

Así que, por qué eres así, por qué no puedes pasar de decir cabello a decir pelo. Si no lo haces por mi, ni por ti, al menos hazlo por vivir en sociedad. En una sociedad no iguaza.

Gracias.